Además de hormigas, elimina, cucarachas germánicas, pulgas, garrapatas, alacranes, moscas, mosquitos, arañas, polillas, termitas, chinches, entre otras plagas.
A diferencia del polvo, el cebo se ubica entorno a los hormigueros y por los caminos por donde circulan. Las hormigas lo recogerán como si fuera alimento.