Los mismos son animales que obran por costumbre. La idea de este repelente es romper con sus hábitos a través de un fuerte olor que les hará saber que no son bienvenidos.
No solo se limita a gatos y perros, sino que también ahuyenta roedores, liebres, cuises, topos, vizcachas, comadrejas, armadillos, peludos, mulitas, zorros, rumiantes, ciervos, murciélagos y reptiles.